PAISAJES SUBTERRANEOS

Exposición

Exposición enmarcada en el Simposio Internacional de Red Reuse: "Parques Mineros, Ecomuseos y Geoparques" y financiada por el proyecto Conicyt-Fondecyt de iniciación 11130382, liderado por la Dra. Arq. M.Isabel Lopez Meza y cuenta con el diseño metodológico del Arq. Ignacio Bisbal. 


Dirección Artística: Nicolás Sáez

Fotografías: César Guzmán Valenzuela, Bárbara Sáez, Jorge Garrido y Gustavo Burgos

Producción General Muestra y Audiovisual: Dostercios  

Lugar: Centro Cultural Pabellón 83, Lota. Bío-Bío.


PAISAJES SUBTERRANEOS. Retrospectiva de una Imagen,


El refotografiado es un método visual para comparar dos imágenes tomadas de un mismo objeto y distantes en el tiempo. La imagen de ayer y la de hoy, de un mismo encuadre determinado, vistas una al lado de la otra. Fue en los ´70 que dicho acto de repetición surge como estudio científico para observar las transformaciones del territorio desde una óptica muchas veces ecológica, pasando hacer un importante documento de evidencia y denuncia. Las fotografías de ayer fueron las que construyeron la noción de tales paisajes al describirlas por primera vez. Fotografías de paisajes que en conjunto dan cuenta de una mirada editada, muchas veces realizadas por encargos específicos, ya sea desde la ciencia, el arte o la política. Luego, al refotografiar, no solo podemos constatar la transformación del paisaje descrito en la comparación visual entre ambas fotografías, sino también logramos re conocer dicho paisaje al re visitarlo... el acto de repetir la fotografía nos obliga a buscar el lugar de la toma y tener una experiencia directa y más completa con el territorio. Esta simple acción nos ayuda a entender lo reductivo del encuadre en las fotografías iniciales y podemos especular del tipo de edición y dirección que las produjo. Ahora podemos ver con mayor claridad que dichos paisajes retratados son, y siempre han sido, solo una realidad fotográfica.


Paisaje Subterráneo, retrospectiva de una imagen es una instalación audio visual que desea reflexionar sobre la transformación del paisaje minero intentando provocar, sobre todo en sus residentes, una retrospectiva de la memoria colectiva e individual. Las imágenes escogidas, las de ayer, ilustran el esplendor industrial de Lota Minera, la mayoría realizadas por la Compañía Cousiño & Garland que más adelante se llamó Compañía Carbonífera e Industrial de Lota, como una manera de respaldar un discurso empresarial sobre los avances en infraestructura al servicio de la industria y de sus trabajadores. Fotografías políticas, imágenes del poder, que se han constituido en el archivo principal de referencia para comprender lo que fue Lota. La refotografía, la misma imagen vista hoy, muestra por una parte los cambios geográficos y urbanos; por otro el abandono, la ruina, la decadencia... en síntesis la oposición profunda a aquella realidad fotográfica. Ahora, ¿Cuál es la historia completa de esta ciudad minera? ¿Cómo ha sido la transición vivida por sus habitantes? Y en definitiva ¿Cuál es la real transformación de este paisaje minero?


La instalación somete al espectador a una diacronía visual, que se desarrolla a partir de la lenta transición entre la fotografía de ayer a la de hoy. La primera - en blanco y negro - siempre más difusa, se fusiona poco a poco con la de color pasando por un sepia y una confusa distinción fotográfica hasta seguir lentamente con la natural definición e intensidad en color de la imagen actual. El calce entre ambas imágenes solo se hace evidente al ver el extenso paso de una a la otra. El proseguir con el siguiente par de imágenes provoca la detención contemplativa del observador. Estado ideal para escuchar mientras se ven las imágenes, el relato hablado de distintos Lotinos refiriendo a su pasado; frases sueltas sobre anécdotas e historias personales... aquellos hechos que no interesan para un registro fotográfico. La experiencia expositiva se reduce a este tiempo, inducido, de mirar y escuchar. Todo dentro de un espacio en penumbra inundado por la protagónica intensidad lumínica de la proyección de las transiciones fotográficas más el débil sonido de “gente hablando”, como susurros, que requiere de atención y silencio para distinguir su contenido.


Paisaje Subterráneo evoca a la memoria, a despertar los recuerdos muchas veces enterrados por el devenir sufriente de una ciudad en constante cambio. Intenta aportar a la discusión sobre qué hacer con el patrimonio minero, sobre todo, desde la necesaria opinión de sus moradores.

(texto de Nicolás Sáez)