UMWELT \ YAP

La histórica relación del YAP como complemento a programas culturales (PS1, M100, MAXXI, Istanbul Modern) y el hecho de que el pasado año, YAP Santiago haya cambiado de contexto, desde un centro cultural a un parque público permite repensar nuevas oportunidades y perspectivas para el proyecto.

En este nuevo escenario, el proyecto tiene la voluntad explicita de transformarse en una oportunidad para insertar un programa cultural en el parque a partir de su propia condición temporal y eventual. Complementando y retomando de paso el carácter de agente cultural del YAP a la vez que crear un espacio acondicionado climática y programáticamente abierto a un público diverso y amplio.

Para la intervención se plantea un proyecto con una doble condición:

Por un lado, capaz de generar un acondicionamiento ambiental por medio de sombras, humedad y agua a través de técnicas agrícolas, y por el otro, contener la acumulación de obras de arte, instalaciones y eventos.

Ambas condiciones se logran por medio de una única estrategia, la disposición de una serie de 30  marcos espaciales distribuidos en un área determinada de 26 x 17 metros, configurando un paisaje artificial. Un espacio particular dentro del parque tanto en términos climáticos como programáticos. Tal como en un “gabinete de curiosidades” el contenedor y el contenido se confunden en una sola entidad espacial. La arquitectura destinada a taxonomizar y a exhibir los objetos se confunde con el contenido en una experiencia espacial particular en un proceso acumulativo en el tiempo.

Conectando estos 30 marcos espacio intermedio de sombra cubierto de malla  y cortinas traslucidas en el perímetro convierten al objeto en una unidad, una entidad reconocible que cuando esta cerrada deja entrever sus órganos internos desde el exterior y que desde el interior deja ver el parque de manera difusa en el perímetro, A su vez es posible abrir todo el perímetro logrando una máxima permeabilidad y visibilidad desde y hacia el parque.

La programación de la instalación de los objetos y eventos permite diseñar el ciclo de vida del proyecto: Dos meses, ocho semanas, sesenta días, artistas trabajando, eventos, talleres, conciertos e inauguraciones completan un proyecto siempre en proceso. Cada marco es único, tanto en dimensiones como en posición, ninguno contiene, ni contendrá exactamente lo mismo. Una obra donde no solo la inauguración será importante sino que sobre todo el cierre, cuando el ambiente esté completo abogando por una actividad y un registro continuo de la transformación del objeto.